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Cuando un Ser Querido tiene una Enfermedad Crónica

Si a un ser querido le diagnostican cáncer o una enfermedad que pone en riesgo su vida, usted puede sentirse desesperado y sin poder hacer nada en absoluto. Pero esto no tiene por qué ser así.

Las investigaciones demuestran que la familia y los amigos pueden desempeñar un gran papel ayudando a los pacientes a sobrellevar una enfermedad crónica.

Cuando una persona tiene una enfermedad crónica, es importante que sienta que realmente se preocupan por ella.

A continuación algunas formas en que los pacientes y sus familias pueden solicitar y obtener el apoyo que desean de los demás:

Ponga fin a los secretos familiares.
En ocasiones solemos tratar de proteger a nuestras familias y seres queridos de las malas noticias, pero ocultar una enfermedad grave al resto de la familia puede tener malos resultados. Comuníquelo directamente y sea honesto con los familiares.
Incluya a sus hijos.
Si bien su comprensión de la situación puede ser limitada, los niños valoran que se les diga lo que sucede a su alrededor. A veces los niños sienten ser la causa de los problemas o acontecimientos que ocurren a su alrededor. Pueden sentir que la enfermedad de uno de sus padres se debe a algo que ellos hicieron. Sea franco y honesto, hágales saber que está bien hacer preguntas. Esto les ayudará a aliviar parte de su ansiedad.
Sea selectivo.
No todo el mundo debe saber acerca de su enfermedad o la enfermedad de sus seres queridos. Seleccione con quién compartirá estas noticias cuidadosamente. Lo importante es que sienta que compartir la información con una persona le brindará una mayor sensación de apoyo y fortaleza.
Sea claro sobre cómo pueden ayudar la familia y los amigos.
Las personas desean sentirse útiles. No sienta vergüenza por tener que pedir ayuda o favores, como cocinar una comida o llevar a los niños a la escuela.

Por último, si un ser querido tiene una enfermedad crónica, infórmese sobre la enfermedad, ayúdelo con las compras y tareas diarias y bríndele apoyo emocional.

Referencia: Centro de Apoyo de la Asociación Americana de Psicología

Estrés en el Cuidador

Las responsabilidades de brindar cuidado, sumadas a las presiones rutinarias de la manutención de una familia y la vida profesional, pueden conducir naturalmente al estrés.  Los síntomas del estrés pueden incluir: negación, ansiedad, culpa, irritabilidad, enojo, depresión, agotamiento y enfermedades físicas.

Algunas estrategias útiles de manejo son:

Tomar descansos.

Programar tiempo para descansar, visitar a una variedad de amigos que pueden ofrecer refuerzo positivo o tomar días libres lejos de los deberes rutinarios siempre que sea posible.

Cuidarse.

Consuma comidas balanceadas, duerma una cantidad adecuada de tiempo y revise con su médico cualquier problema físico que se presente.

Comprender sus límites.

Encuentre recursos locales que puedan ofrecerle apoyo físico, emocional y psicológico como cuidador – desde sesiones de orientación y grupos de apoyo hasta programas de cuidado diurno para el adulto.

Obtener ayuda.

Alivie sus sentimientos de aislamiento, enojo y frustración al buscar orientación de ayuda profesional.  También puede relacionarse con otras personas que estén experimentando situaciones similares en grupos de apoyo.

Llámanos, queremos servirte (787) 704-0705

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Disponible en formato pdf ~>Cuando un ser querido tiene una enfermedad crónica

 

 

Las enfermedades crónicas y la salud mental

Las enfermedades crónicas pueden forzar muchos cambios de estilo de vida potencialmente estresantes como por ejemplo, dejar de hacer actividades que disfruta, adaptarse a nuevas limitaciones físicas y necesidades especiales y pagar medicaciones y servicios de tratamiento costosos. Read the rest of this entry »

Cómo superar el “¿por qué a mí?”

 Si acaban de diagnosticarle cáncer de mama o cualquier otro tipo de cáncer, lo más posible es que esté sintiendo emociones muy diversas: miedo, enojo, tristeza, culpa, indefensión y ansiedad. Puede preguntarse: “¿por qué a mí?” Las pacientes suelen no estar seguras sobre lo que harán y a veces tienen que examinar información médica y consejos de tratamiento contradictorios. En un futuro muy cercano, necesitará adquirir algunas nuevas habilidades, que incluyen cómo comunicarse mejor con médicos y otro personal médico, cómo elegir las mejores opciones de tratamiento y cómo manejar sus propias respuestas y las de sus familiares y amigos. En la actualidad, hay sólida información de investigación que indica que el bienestar emocional de un paciente y el contar con el respaldo de los demás puede ser importante para la recuperación física.

Su equipo de salud

El cáncer es una enfermedad grave y compleja. Para vencerlo, necesitará un equipo de profesionales de la salud que cuente con el aporte de varios especialistas específicos para su recuperación, incluyendo a su médico de atención primaria y a un oncólogo, un especialista en el tratamiento del cáncer. También es probable que consulte a un cirujano así como a otros especialistas. Un profesional de la salud mental es también un miembro importante del equipo. Los psicólogos y otros profesionales de la salud mental trabajan directamente con las pacientes y sus familias, así como con todo el equipo médico, para ayudar a personalizar las decisiones médicas de la paciente, controlar los efectos colaterales del tratamiento, mejorar la comunicación, brindar apoyo y mejorar la recuperación y el bienestar emocional.

El tratamiento del cáncer puede ser tan difícil como la enfermedad misma

Para la paciente, los tratamientos convencionales para el cáncer, desde la cirugía hasta la quimioterapia, son traumáticos por naturaleza. Sin embargo, en muchos casos se sabe que salvan vidas. Algunas pacientes pueden decidir adoptar cambios en su alimentación y estilo de vida como parte de su régimen de tratamiento principal. Los psicólogos tienen técnicas para facilitar y hacer que la adopción de estas nuevas conductas sea más exitosa. Se ha probado también que las intervenciones psicológicas son sumamente eficaces para ayudar a las pacientes a sobrellevar el dolor y los síntomas de la enfermedad así como los efectos adversos del tratamiento. Por ejemplo, las técnicas usadas por los psicólogos pueden reducir considerablemente la ansiedad antes de la cirugía y disminuir las náuseas que suelen preceder y acompañar a la quimioterapia. Las intervenciones psicológicas también pueden ayudar a la mayoría de los pacientes con cáncer que indican sentir un dolor debilitante. Pueden utilizarse técnicas psicológicas para crear imágenes positivas, aumentar la motivación para adoptar nuevas conductas y facilitar el reingreso en el mundo real una vez finalizado el tratamiento médico. El período pos tratamiento suele no tenerse en cuenta; sin embargo, la recuperación emocional del trauma del tratamiento del cáncer puede tomar más tiempo que la recuperación física. Los servicios psicológicos pueden ayudar a mitigar los efectos a largo plazo del tratamiento del cáncer.

El cáncer afecta a familias enteras

Cuando un miembro de la familia tiene cáncer, toda la familia se ve afectada; de hecho, los psicólogos consideran que los miembros de estas familias son “pacientes secundarios”. El cáncer afecta a toda la familia, no solo porque el cáncer está vinculado a factores genéticos y hay riesgo de padecerlo, sino también porque cuando un miembro de la familia tiene cáncer, toda la familia debe sobrellevar la enfermedad. Si le diagnosticaron cáncer, a usted o a un ser querido, puede ser necesario que toda la familia reciba ayuda. Por ejemplo, cuando a una mujer le diagnostican cáncer de mama, su cónyuge o pareja puede tener que asumir nuevas responsabilidades en el hogar; y puede ser necesario que los parientes y amigos participen en las actividades diarias del hogar; además, si hay niños, necesitarán atención especial. La buena comunicación entre todas las partes y la protección contra el agotamiento del guardián son fundamentales. Un psicólogo puede ayudar a desarrollar una estrategia que funcione para todos los miembros de la familia durante cada fase de la enfermedad.

Fuente: Asociación Americana de Psicología