Reflexión

Resoluciónes de Año nuevo

Cuando se acerca el 1 de enero, es fácil sentir la emoción de ver un nuevo año como un nuevo comienzo, y tal vez usted tiene un propósito para lo próximo que se avecina. El Año Nuevo ofrece la esperanza de un nuevo comienzo y cambios positivos en su vida. Este es el momento para ser optimistas: Su tiempo ha llegado para hacer ese cambio. Read the rest of this entry »

Alegría vs nostalgia en la época de navidad

Para muchas personas la Navidad es  tiempo de alegría, música y colorido. Tiene un significado muy especial porque se celebra con música, comida y fiestas.  Es temporada de exaltación de las relaciones familiares y de compartir con amigos. Sin embargo, para otros, en toda esta algarabía, resurge  un tema del que muchas personas se le hace difícil hablarlo. Se trata de la llamada “nostalgia navideña“, la cual surge en ocasiones de manera silenciosa, sin motivo aparente y llega cargada de tristeza, y en ciertos individuos se convierte en un detonante en donde experimentan sensaciones de vacío o carencia.

¿Por qué se produce esta paradoja que une ambiente de alegría con tristeza y nostalgia?, ¿Por qué ocurre está aparente contradicción?  De acuerdo a los expertos, lo que ocurre es que los seres humanos por largo tiempo asociamos esta evidencia de alegría con nuestros familiares cercanos: padres e hijos, esposo o esposa y que, por algún motivo, no están con nosotros en esta época de Navidad, ya sea porque han muerto o se han marchado. También está el caso de las parejas divorciadas, las cuales puede que por estar separadas sientan nostalgia en esta época.

En este tipo de situaciones se recomienda que se le preste atención.  Es un tópico que no debe verse  como una información simple. Se ha comprobado que muchas personas son afectadas seriamente, debido a que no pueden controlar esa tristeza que desencadena en depresiones y que pueden inducir hasta a la muerte, lo que provoca un aumento en esta temporada.

También, la época navideña, aunque es tiempo de alegría, relajamiento y gozo, es un acontecimiento que genera mucho estrés. Esto se debe a que muchas personas se agobian por el exceso de trabajo que supone la época, que incluye: la compra de regalos, múltiples compromisos, los preparativos para la cena, la planeación de actividades familiares, las visitas, etc. Esto hace que las personas vivan las fiestas navideñas con mucho estrés y les impide disfrutar de ellas.  Estos sentimientos de desánimo se deben generalmente a razones como: soledad, baja autoestima, problemas familiares, problemas financieros, recuerdos de navidades pasadas, consumismo, altas expectativas respecto a la navidad, entre otros.

Para mantener la buena salud mental en Navidad, los expertos recomiendan algunas cosas como:

  1. Planear las compras y preparativos con tiempo para evitar el estrés;
  2. Hacer un presupuesto para los gastos de temporada y apegarse a él para no endeudarse;
  3. No sentirse obligado a participar en todas las actividades;
  4. Compartir tiempo con otras personas que necesiten de usted o que disfrutas de su compañía.
  5. Comparte sus pensamientos y sentimientos: Es importante conversar acerca de la persona querida que ya no está entre nosotros; compartir recuerdos puede contribuir al proceso de curación,
  6. Toma decisiones: Si no se está en el ánimo de asistir a una celebración de Navidad, es mejor no ir. Hay que ser abierto a las opciones y ser libre para elegir, teniendo en cuenta que es bueno juntarse con las personas más apreciadas.
  7. Ser realista: Conozca la diferencia entre lo que debe y lo que puede hacer.
  8. También es importante mimarse un poco y estar bien con uno mismo, aminorar la marcha y comer equilibradamente, practicar ejercicio, dormir suficientemente y evitar el alcohol, ya que podría intensificarse la sensación de tristeza.

 

Referencia : La especialista en psiquiatría y salud mental Cynthia Bozich-Keith, profesora clínica de la escuela de Enfermería de la Purdue University (EEUU)

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¿Cómo lidiar con el Día de Acción de Gracias?

Desde el Día de Acción de Gracias al de Año Nuevo, el deseo común y frecuente es que todos pasen una temporada festiva dichosa y de celebración. Sin embargo, para muchas personas, esta temporada trae consigo tristeza en vez de alegría, ya sea por problemas personales, pérdidas de seres queridos, problemas de salud o especialmente cuando la crisis económica no muestra señales de recuperarse con la rapidez necesaria, y las preocupaciones financieras son una constante en la mente de todos.

Hay una diferencia entre la tristeza de temporada festiva, que a menudo es temporal y desaparece al término de esa época del año, y entre dolencias más graves como la depresión, los trastornos afectivos de temporada, y la ansiedad. Y en el caso de quienes ya confrontan un problema psicológico, el estrés de la temporada festiva puede empeorar la situación. Incluso “divertirse” puede ser estresante para la mente y el cuerpo, especialmente si esa diversión equivale a dormir poco o consumir alcohol y “comidas de fiesta” de forma exagerada. Si la tristeza de temporada festiva se prolonga ( más de 2 semanas consecutivas)  o se hace más intensa, debes tener cuidado porque con mucha probabilidad  puedes caer en una depresión.

Hazte las siguientes preguntas, ¿Te sientes abrumado por la celebración de Acción de Gracias?, ¿Quién viene la fiesta este año?, ¿Cómo harás para no comer demasiado? (y si lo haces, cómo puedes hacer para no sentirte tan culpable?  Aprender algunas estrategias para lidiar con el día de Acción de Gracias puede servir de ayuda para lidiar con situaciones relacionadas a este día festivo. Aquí le mencionamos algunas estrategias para poder tener días festivos:

1. Desarrolla un presupuesto: Esto determinará la escala de los alimentos, decoraciones y actividades para su reunión de familia. Usted puede pedir a los miembros de su familia que lleven bebidas adicionales, aperitivos, etc.
2. Empieza desde temprano: Estar preparado es tener la mitad de la batalla ganada considerando que queremos reducir los niveles de estrés. Cuando no somos capaces de prepararnos para eventos como la cena de Acción de Gracias o la compra de regalos, aumentamos el estrés y la ansiedad.
3. El anfitrión puede delegar: ¿Quién dice que usted tiene que hacer todo? Deje que todos los involucrados ayuden en el proceso. Incluso los más jóvenes les encanta sentirse útil y pueden colaborar.
4. Cójalo con calma: Una de las razones por las que nos sentimos tan estresados durante los días de fiestas es porque estamos tan presionados. Pase tiempo disfrutando de la temporada. Es recomendable tomar un descanso y hacer algo relajante, como beber un poco de chocolate caliente o escuchar algo de la música.
5. Evitar hablar de dietas: Hay que pensar que es una celebración y estamos para disfrutar. Evite hablar sobre el cuerpo o el físico de otra persona.
6. Recuerde por qué usted está celebrando: Nuestro esfuerzo se eleva porque estamos tan ocupados haciendo cosas que nos olvidamos por qué estamos celebrando. Acción de Gracias debe ser un momento para pasarla bien, hablar de cómo le va y de intercambiar nuevas ideas.
7. Utiliza tu Programa de Ayuda a Empleados (PAE): De forma preventiva ve y busca ayuda de un profesional de la salud mental. Recibirás una consulta y de ser necesario, tratamiento psicológico para que tengas una vida más plena y disfrutes de salud Mental.

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El mejor regalo!

A David, su hermano le regaló un automóvil.

Un día, cuando David salió de su oficina, vio a un niño dando vueltas alrededor de su brillante coche nuevo.

“¿Este es su coche señor?” – preguntó el niño. David afirmó con la cabeza y añadió: “Mi hermano me lo regaló.

El niño estaba asombrado: “¿Quiere decir que su hermano se lo regaló y a usted no le costó nada. Vaya me gustaría…” titubeo el niño.

“¡Desde luego!”–David sabía lo que el niño iba a decir, que le gustaría tener un hermano así, pero lo que el muchacho realmente dijo estremeció a David de pies a cabeza:

“Me gustaría-prosiguió el niño- poder ser un hermano así”. David miró al niño con asombro, e impulsivamente añadió: “Te gustaría dar una vuelta en mi auto?”. Ah si, eso me encantaría!!!.

Después de un corto paseo, el niño volteo y con los ojos chispeantes dijo: “Señor…  No le importaría que pasáramos frente a mi casa?”.

David sonrió. Creía saber lo que el muchacho quería. Quería enseñar a sus vecinos que podía llegar a su casa en un gran automóvil, pero de nuevo, David estaba equivocado.

-“Se puede detener donde están esos dos escalones?” -pidió el niño. Subió corriendo y en poco rato David oyó que regresaba, pero no venía rápido. Llevaba consigo a su hermanito lisiado. Lo sentó en el primer escalón, mirando hacia el coche.

“Lo ves Juan? Allí está, tal como te lo dije, allí arriba. Su hermano se lo regaló y a él no le costó ni un centavo, y algún día yo te voy a regalar uno igualito… entonces podrás ver por ti mismo todas las cosas bonitas de los escaparates, de las que he estado tratando de contarte”.

David, bajó del coche y subió al muchacho enfermo al asiento delantero. El hermano mayor, con los ojos radiantes, se subió tras de él y los tres comenzaron un paseo memorable.

Autor Desconocido

El peso del rencor

El tema del día era el resentimiento, y el maestro nos había pedido que lleváramos papas y una bolsa de plástico. Ya en clase elegimos una papa por cada persona a la que guardábamos resentimiento. Escribimos su nombre en ella y la pusimos dentro de la bolsa. Algunas bolsas eran realmente pesadas. El ejercicio consistía en que durante una semana lleváramos con nosotros a todos lados esa bolsa de papas.
Naturalmente la condición de las papas se iba deteriorando con el tiempo. El cansancio de llevar conmigo esa bolsa en todo momento, me mostró claramente el peso espiritual que cargaba a diario y como mientras ponía mi atención en ella para no olvidarla en ningún lado, desatendía cosas que eran más importantes para mí.
Todos tenemos papas pudriéndose en nuestra “mochila” sentimental. Este ejercicio fue una gran metáfora del precio que pagaba a diario por mantener el resentimiento por algo que ya había pasado y no podía cambiarse. Me di cuenta que cuando me llenaba del resentimiento, aumentaba mi stress, no dormía bien y mi atención se dispersaba. Perdonar y dejarlas ir me llenó de paz y calma, alimentando mi espíritu. La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando.

MUJER: Consejos para ser Bella

INSPIRA les desea muchas felicidades a todas las Mujeres en su Semana. Read the rest of this entry »